Colette camina apurada por la calle. A pesar de que es invierno, la sensación térmica sube hasta los 28º. Y a la molestia de la remera pegoteada en la espalda, se le suman los "-¿a dónde vas tan apurada mami?-" de algún muchacho de la construcción. Es en esos momentos donde añora la caballerosidad e inocencia de antaño, cuando los piropos incluían palabras poéticas dichas en el meloso francés de algún parisino... El ring ring de su celular la transporta nuevamente a la realidad de la Avenida Corrientes y Cerrito. Es Margot.
-Nos espera a las 5- Margot deja el celular sobre la alfombra del baño y le da otra pitada a su tubito helado de color rosa. Está sumergida en el agua tibia de la bañadera, vestida con su tapado ocre floreado que mantiene la mitad de su cuerpo a flote. Su dedo de madera escribe en el azulejo empañado unas letras japonesas.
-Entonces doblas esta punta para este lado, y listo- Margot levanta un papelito en el aire con la forma perfecta de una grulla, una sonriente Colette levanta el suyo con forma de cuadrado arrugado y un par de puntas dobladas hacia adentro. Margot la mira con cara confusa. -Está un poco...-
-Las esperaba a las 5- Desde la cama Marion las interrumpe y las dos chicas se le acercan. Mientras deja la grulla en la mesa de luz, Margot le dice que el médico les pidió por favor que no la despertaran.
-¿Y? ¿Cómo te quedó?- Colette se sienta en el borde de la cama, le mete los dedos a la taza de café con leche de la merienda para ver si todavía está caliente. Los saca bruscamente porque el café sigue caliente y divide el contenido en otra taza que le alcanza a Margot. Mientras tanto, Marion se levanta la bata quirúrgica y se quita las vendas. En la panza sólo tiene panza. Hace unas cuantas horas el cirujano Juri le sacó por fin esas horribles cicatrices que tenía por todo el cuerpo cuando aquel loco la atacó en el baño.
-¿Las flores?- pregunta Margot señalando un florero lleno de margaritas de colores. Marion la mira sin contestar y saca de abajo de la almohada una notebook.
-Les pedí que vinieran para mostrarles algo- Marion da vuelta la computadora. En la pantalla, una página negra con letras blancas dicen; Corten! un Blog de Cine.
Colette moja una medialuna de grasa en el café con leche y con la boca llena pregunta cómo lo hizo. -Me ayudaron-
-¿Quién?-
- El de las flores- contesta Margot.
Datos personales
- tres son multitud.
- Tres personajes cuentan sus aventuras y desventuras cinematográficas. Buscan un puesto en la redacción de El Amante y hasta que lo consigan siguen estudiando cine.
miércoles, 30 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Me habia perdido esta entrada. Hay algo que no me quedo del todo claro. Margot la tiene clara y entendió que el que habia ayudardo a hacer tal cosa era "el de las flores de antemano", y por eso lo afirma sin siquiera dudarlo. O, hipotesis 2, Margot sabia que habia sido el de las fores, y la unica que no sabia era Colette, flojo. Hipotesis 3: Colettte sabia, pero se hacia la zonza, para no arruinarle la sorpresa a Marion, pero Margot le aguo la fiesta. Hipotesis 4, la de yapa, pero no tanto: El chico de las flores estaba relacionado con Margot, tambien le habia dejado flores a ella y le prometio ayudarla con el blog, por eso no se sorprende y lo afirma sin dubitar. mmmmmmmh.
A Bueno54: Susan te diría que está totalmente CONTRA LA INTERPRETACIÓN y Karina lo dejaría a tu criterio.
Publicar un comentario